Psicólogo Alvaro Silva al 980-980-808. Especialista en el tratamiento de terapia de pareja y familia.

domingo, 12 de junio de 2016

Terapia de interaccion reciproca

Características de la terapia de interacción reciproca


Aguado, R. señala:
Desde las investigaciones de Wigan , Sperry y posteriormente Watzlawick sabemos que el hemisferio dominante (izquierdo para los diestros) será más analítico, racional, crítico ya que analiza bajo la lógica formal -verbal, y representa sus interpretaciones de la realidad en dígitos, tanto verbales como numerales. Por otro lado, el hemisferio no dominante establece una interpretación de la realidad más global y holística, y tiene la lógica más simbólica y representativa que se comunica con sensaciones y sentimientos.
La comunicación fundamental entre el terapeuta y paciente será el vínculo de interacción recíproca. Norcross y Goldfried (1992) sostienen que la unidad psicológica básica es el esquema emocional. "Un esquema emocional se construye a partir del repertorio de respuestas innatas del individuo, así como de la experiencia pasada, las cuales interactúan con las situaciones de ese momento, dando lugar a la experiencia presente." De esta forma, el mensaje que transmite en un estado hipnótico se ciñe perfectamente a esta respuesta tácita y representativa de la unidad básica del psiquismo humano en lo que se refiere a la expresión de sus conflictos, problemas o síntomas.
En palabras de Pascual Leone (1991): "un esquema emocional es una grabación de la experiencia subjetiva vivida". Esta grabación en la que tenemos que cambiar cuando el esquema emocional actúa para explicar la realidad presente no es adaptativo o implica la presencia de síntomas o conflictos. Con la reestructuración del esquema emocional tratado se establece la diferencia en la percepción de la realidad con la que se dan significado más soportable, que determina una nueva actuación que culmina en pequeñas intervenciones (Small Intervention Follow Through, SIFT), que se dirigen hacia la primera experiencia emocional correctora ( Significant Emocional Experiencie, SEE), Alexander y French (1946). En este momento pensamos, sentimos, actuamos y nos interrelaciona mostré diferente forma, aunque la realidad de primer orden sea exactamente la misma. Recordamos la cita de un paciente de Watzlawick: “mi modo de ver la situación en un problema. Ahora lo veo de una forma diferente y ya no constituye ningún problema". Nosotros añadiríamos que el paciente y ante la realidad, ahora mira su realidad. La diferencia que establece una diferencia es puramente una construcción de la visión del mundo el paciente, de ese mundo que está grabado en sus esquemas emocionales. Si estructuramos los esquemas emocionales, la visión del mundo será distinta y se habrá producido el cambio terapéutico. "La sensación de alto nivel que tenemos acerca de las cosas es profundamente efectiva por propia naturaleza."
La emoción es más antigua que la cognición y, desde luego el organismo se fían mucho más de ella que de la racionalidad. Las conductas más rápidas ante situaciones de emergencia o peligro son más dependientes del sistema límbico, entre otras estructuras cerebrales, que la corteza cerebral y de la racionalidad. Por eso, esas conductas son más automáticas, pero más seguras y rápida. Pero es que además existen emocional cada vez se considera más importante para nuestra función es cognitivas. El sistema límbico (cerebro emocional) es el que decide lo que se almacena y lo que no, y, por tanto, la biología es la que decide sobre nuestra memoria. En el proceso de recuperación de almacenado habremos de utilizar los retazos de memoria del sistema límbico se encargaba de almacenar.
Será parte importante del cambio terapéutico trabajar los componentes efectivos del paciente (vinculados con el hemisferio dominante), ya que éstos están ligados a la realidad que percibe sujeto desde el primer momento de análisis de la situación. Cuando el sistema reticular hace la primera evaluación de un acontecimiento, nuestro sistema cognitivo todavía no ha tenido información. Este análisis de la situación es, como decimos afectivo y emocional por naturaleza. Las emociones representan nuestro primer contacto con la realidad que percibimos. A partir de ese primer encuentro con la situación determinamos la dirección de nuestra respuesta. Posteriormente daremos una explicación cognitiva (propia del hemisferio dominante) a estas sensaciones afectivas, y las entenderemos con elementos urbanizables, pero para entonces la divisiones de respuesta ya están tomadas. De modo que si queremos que el paciente cambie su percepción de la realidad y que construya un significado más adaptado, tendremos que trabajar a niveles más profundos y primitivos que los cognitivos, y esto lo realizamos exquisitamente en estado hipnótico. Si queremos escenificarlo en una frase recordamos a Freud: "emoción decide y la razón justifica". En definitiva, la hipnosis puede grabar nuevas memorias y con ello conseguir un esquema emocional más adaptado.
Así como explicamos más adelante, si un adolescente le decimos: "no llegues tarde", este primero sentir al emoción de lo que ocurre cuando se llega tarde, después de forma cognitiva podrá pensar en lo que sucede con el llega tarde, pero para entonces la respuesta ligada su emoción primera ya está decidida. Llegar tarde puede ser un reto que no puede desecharse cuando se es adolescente. La conducta terminará surgiendo como un olvido de la hora en la que vivía en ese momento hice explicaciones serán estériles ante sus padres, pero su sistema emocional tenía que sentir cómo se vive al saltarse las normas. Realmente su padre sin querer le dijo: "llegar tarde saltar que las normas, es ser independiente, es el mayor, no tener límites impuestos". Todo este tipo de comunicación de comunicaciones las realizamos continuamente, por lo que será esencial en psicoterapia que estudiemos lo que realmente decimos a nuestros pacientes. Si además investigamos cómo decirlo para que sea terapéutico, podremos empaquetar los elementos de solución en una inducción hipnótica y de este modo conseguiremos el cambio terapéutico.
Los mecanismos que se emplean para realizar esta intervención se la integración y la regulación. La integración necesita de una reestructuración en la mayoría de ocasiones. Esta reestructuración puede ser cognitiva y/o emocional. En la terapia de integración recíproca utilizamos dos elementos fundamentales en la reestructuración: desencuadre y encuadre. Para ello terapeuta necesito un método para presentar la estrategia al paciente, de manera que éste pueda recuperar la capacidad que sea disociado anteriormente. La parte solución puede ser empaquetada y presentada dentro de una técnica mejor que directamente. Un modo de empaquetar una idea consiste en presentarla en una hipnosis. (Recordemos la definición de Zeig: “ la hipnosis es una forma de empaquetar ideas”.)
Si además de empaquetar los elementos de solución lo hacemos desde el estilo del paciente, conseguiremos personalizar la terapia. El terapeuta siente y percibe la realidad de segundo orden del paciente y comunica con lo que el mismo siente. Comunica diciendo asimismo lo que haría si estuviera en la piel del paciente, y lo elabora en una inducción en estado hipnótico o en una conversación en la que el paciente no está hipnotizado pero se esté empleando tecnología hipnótica, como hacía Erickson. En definitiva, igual que el paciente tiene la solución dentro, nosotros nos marcamos a nosotros mismos el cambio que debería realizar y se lo comunicamos en forma de inducción, en estado hipnótico o de vigilia.
Durante el tratamiento no es necesario que el paciente evoque todos los acontecimientos trascendentes en su vida. La mayoría de los acontecimientos que están inundados por esquemas emocionales patológicos antes son comunes, es decir, tienen conexión entre sí produciendo una red o maraña de sentimientos y emociones que están enredados en la existencia del sujeto y de la que no se puede desatar. Es bastante común en psicoterapia que, independientemente del tema que se mencione, el propio paciente y la encaminando la conversación o situaciones de su conflicto, bien directamente o, como es habitual en la mayoría de las ocasiones mediante, simbolismos o comportamientos que tienen como denominador común el hecho conflictivo. En definitiva, en psicoterapia si estamos atentos a todas las vías de comunicación del paciente, le preguntemos lo que le preguntemos en la respuesta está implícita el conflicto que no le deja adaptarse su presente.
Necesitamos un cambio en la satisfacción del paciente. Es decir, tal como mencionaba Balint: "se añadimos a la interpretación del terapeuta la satisfacción del paciente, se realiza un cambio significativo y terapéutico". El paciente, al tener la primera experiencia emocional correctora, no sólo encuentra una nueva forma de mirar la realidad que le perturbaba, sino que engarza con un emoción de satisfacción y encuentra en el mismo la posibilidad de transformar sus emociones a través de nuevas perspectivas y nuevas conductas (momento terapéutico de inflexión).
La rigidez es uno de los elementos más frecuentes en el tratamiento de los trastornos mentales. La rigidez en la conducta y el pensamiento debilita la posibilidad de establecer contacto con el entorno produciéndose el síntoma o el trastorno. Es muy corriente observar en los modelos psicoterapéutico un rechazo a esta rigidez, denominado resistente al paciente que en ocasiones simplemente no puede salir de su rigidez mental, y en algunos de estos modelos incluso se le rechaza por no cumplir los requisitos necesarios para ser admitido como paciente. En la terapia de integración recíproca la resistencia, al igual que indicaba Erickson, es admitida incluso utilizada como un elemento más de la personalidad que nos trae a consulta el paciente.
El último subjetivo de tratamiento y de la inducción hipnótica era para Ericsson conseguir una mayor flexibilidad mental del paciente. En el proceso terapéutico de la terapia de interacción recíproca será fundamental administrar al paciente recurso para ordenar las ideas y de esta forma ampliar la visión que tiene sujeto de su personalidad. Para conseguir este orden es necesaria la flexibilidad. Para ordenar nuestra mente es necesario desordenar primero, cambia posiciones incluso prescindir de algunos apegos.
"Para hacer bien la conclusión no debemos mirar constantemente el espejo retrovisor; si hacemos esto, nos estallaremos al no estar en contacto con nuestra posición actual y el lugar por donde circulamos. Miraremos al frente y cuando miremos hacia atrás será para tomar conciencia de donde partimos." Esta metáfora nos servirá de marco de trabajo en el que la terapia de interacción recíproca enseñar al paciente a mirar hacia delante tomar contacto con el lugar por donde circula y emplear la anticipación sólo para mejorar el presente.
Una vez analizado Erickson como un precursor fundamental de la terapia de interacción recíproca y sin perder de vista nuestra hipótesis central: "el estado hipnótico de por sí ya es terapéutico", vamos explorar el pensamiento de otro antecedente fundamental para este modelo: Paul Watzlawick, el cual establece una diferencia entre dos teorías pertenecientes al campo de la lógica matemática: la teoría de los grupos y la teoría de los tipos lógicos. Estas dos teorías las emplea Watzlawick para explicar la diferencia entre soluciones que son estériles, y que en muchas ocasiones empeoran el problema, y por otro tipo de soluciones que consiguen desatascar esos callejones sin aparente salida que denominados problemas.
La teoría de los grupos ejemplifica proceso de solución que dan lugar a un sistema que, en sí, pertenecen invariablemente, mientras la teoría de los tipos lógicos ejemplifica otro tipo de solución que genera cambios en el mismo sistema, estableciéndose una diferencia. La teoría de los grupos establece que la interacción entre los miembros de una clase da como resultado otro miembro de la misma clase y por lo tanto el problema se mantiene, nada cambie, cuando no empeora. El segundo tipo de solución estará inserto en la teoría de los tipos lógicos. Una acción la central de categorías es el siguiente: "cualquier cosa que comprenda o abarque todos los miembros de una clase, no tiene que ser miembro de la misma" (Whithead y Russell en Principia Matematica, de Watzlawick, 1999).
Siguiendo este axioma, la teoría de los tipos lógicos nos propone que no nos interesemos por lo que sucede en el interior de una clase o en la relación entre los miembros de la misma. Preocupémonos más por la interacción de los miembros y de su clase, de esta forma, establecer una peculiar metamorfosis que presente las mutaciones necesarias para realizar un cambio del cambio (Ashby). Es la clase buen tipo solución el que tenemos que cambiar para que pueda resultar una solución eficaz. El cambio producido en la terapia da lugar a una nueva persona que ya puede imaginar realizar sus deseos. De esta manera se convierte su propia persona referencial básica. Personalmente, puedo concluir que es necesario convertirse en algún momento en una persona referencial básica de alguien.
Aguado, R. Manual practico de terapia de interacción reciproca. Hipnosis clínica en psicoterapia. Madrid: Sintesis

UBICACION EN LIMA: TERAPIA DE PAREJA