Psicólogo Alvaro Silva al 980-980-808. Especialista en el tratamiento de terapia de pareja y familia.

sábado, 11 de junio de 2016

Funciones del Yo

FUNCIONES BÁSICAS DEL YO


Generalmente se acepta que son varias las funciones fundamentales en la actuación del yo. Se han realizado muchos adelantos en el estudio del yo, y este estudio constituye el importante campo de la "psicología del yo".
Control y regulación de los impulsos instintivos. El desarrollo de una capacidad de diferir la descarga inmediata de los deseos e impulsos urgentes es esencial si el yo tiene que asegurar la integridad del individuo y completar su papel como mediador entre el ello y el mundo externo. El desarrollo de la capacidad para posponer la descarga instintiva, lo mismo que la capacidad de valorar la realidad, está muy vinculadas con la progresión en la primera infancia del principio del placer al principio de la realidad.
Esta progresión va paralela a la del desarrollo del proceso secundario del pensamiento lógico, que contribuye el control de la descarga de la pulsión. La evolución del pensamiento desde la etapa de procesos primarios inicialmente prelógica a un pensamiento de procesos secundarios más lógico y deliberado, es uno de los medios los cuales el yo aprende a diferir la descarga de los impulsos instintivos. Por ejemplo, la representación en la fantasía de deseo funcionales como ya satisfechos puede evitar la necesidad de acción urgente que podría no servir a las necesidades realistas del individuo. Y la capacidad de planear cosas o prever consecuencias representa procesos de pensamiento esenciales para el funcionamiento realista del individuo. Evidentemente, por tanto, la capacidad del yo para controlar la vida instintiva y regular el pensamiento está estrechamente ligada a la función defensiva.
Relación con la realidad. Freud consideró siempre la capacidad del yo de mantener una relación con el mundo exterior como una de sus funciones principales. El carácter de su relación con el mundo exterior puede dividirse en tres componentes:
  1. el sentido de realidad,
  2. la exploración de la realidad y
  3. la adaptación a la realidad.

  1. El sentido de la realidad. El sentido de la realidad se origina simultáneamente con el desarrollo del yo. En primer lugar, el niño se da cuenta de la realidad de la dimensión de su propio cuerpo. Sólo de manera progresiva desarrolla la capacidad de distinguir una rebeldía exterior a su cuerpo.
  2. Exploración de la realidad. La capacidad del yo para una valoración y juicio objetivos del mundo externo depende de las funciones autónomas primarias del yo, como la memoria y la percepción. Debido a la importancia fundamental de la valoración de la realidad para tratar con el mundo externo, su alteración puede ir asociada con graves trastornos mentales. El desarrollo de la capacidad de valorar la realidad (que está estrechamente relacionada con la progresión del principio del placer al principio de la realidad) y de distinguir la fantasía de la realidad se produce gradualmente. Una vez conseguida esta capacidad, está sujeta regresiones y deterioros temporales en los niños, incluso hasta la edad de la enseñanza media ante la ansiedad, conflicto o intensos deseos instintivos. Sin embargo, este deterioro no debería confundirse con el derrumbamiento de la valoración de la realidad que se produce en la psicopatología del adulto.
  3. Adaptación a la realidad. La capacidad del yo de utilizar los recursos individuales para dar soluciones adecuadas se basa en juicios de realidad previamente valorado. Así, para el yo es posible desarrollar una buena capacidad de valoración de la realidad en términos de percepción y comprensión, al mismo tiempo que desarrolla una capacidad inadecuada para adaptar los recursos individuales a la situación exhibida. La adaptación está íntimamente relacionada con el concepto de dominio de ambas tareas externas y los instintos. Debe distinguirse el ajuste, que puede vincular la realidad a expensas de ciertos recursos o potencialidades del individuo. La función de adaptación a la realidad está relacionada muy estrechamente con las funciones defensivas del yo.
Relaciones orquestales.
El desarrollo de una capacidad de satisfacer mutuamente relaciones objetales es una de las funciones fundamentales del yo. La relación con un objeto que satisface las necesidades empieza cuando el niño tiene seis meses y, en circunstancias normales, sufre un desarrollo progresivo desde principio. Este proceso puede ser alterado por un retraso en el desarrollo o una regresión o, de modo concebible, por defectos o limitaciones inherentes (es decir, congénito) a la capacidad de desarrollar relaciones objetales. El desarrollo de relaciones objetales está estrechamente relacionado con la evolución de los componentes de la pulsión y las defensas propias de la fase que los acompaña.
Síntesis.
La fusión sintética (las capacidades integradoras del yo, su tendencia social, unir, coordinar y crear y su tendencia simplificar o generalizar) tiene como fin la organización y funcionamiento totales del yo y tiene que reclutar la cooperación de otras funciones del yo en el curso de su actuación.
Funciones autónomas primarias.
Las funciones autónomas primarias del yo se basan en mecanismos rudimentarios que están presentes en el nacimiento; revelan el conflicto con el ello. Hartmann ha incluido la percepción, la inquisición, la comprensión, el pensamiento, el lenguaje, algunas fases del desarrollo motor, el aprendizaje de inteligencia entre las funciones en esta esfera de franco conflicto. Sin embargo, cada una de estas funciones puede entrar en conflicto de manera secundaria en el curso del desarrollo. Por ejemplo, si se introducen impulsos agresivos y competitivos en el impulso de aprender, puede provocar reacciones inhibición por parte del yo.
Funciones de defensa.
El estudio global y sistemático de las defensas utilizadas por el yo fue presentado por primera vez por Anna Freud, es su trabajo The Ego and  the Mechanism of Defense. Anna Freud sostenía que toda persona, tanto normal como neurótica, emplean distintos grados un repertorio característico de mecanismo de defensa
en los primeros estadios de desarrollo surgen las defensas como resultado de los esfuerzos del yo para interponerse entre las presiones del ello y las exigencias y rigor de la realidad externa. En cada fase del desarrollo inguinal, los componentes de la pulsión asociados revocan defensas del yo características. Por ejemplo, la interdicción, la negación y la proyección son mecanismo de defensa asociados con impulsos sadicoorales, mientras que las formaciones reactivas, como la vergüenza y el disgusto, se desarrollan en relación con impulsos y placeres anales. Los mecanismos de defensa de las primeras fases del desarrollo persisten junto con los de los períodos posteriores. Cuando en la vida adulta tienden a predominar las defensas asociadas con las fases pregenitales del desarrollo sobre mecanismos más maduros, como la sublimación y la represión, la personalidad conserva un aspecto infantil.
Las defensas no son en sí mismas patológicas. Por el contrario, tienen una función esencial para el mantenimiento del bienestar psicológico normal. No obstante, puede aparecer una psicopatología a consecuencia de las alteraciones del funcionamiento normal de las defensas.
Kaplan, H. y Sadock, B. (1991). Compendio de psiquiatría. Mexico: Salvat

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