Psicólogo Alvaro Silva al 980-980-808. Especialista en el tratamiento de terapia de pareja y familia.

sábado, 11 de junio de 2016

Cuando las relaciones de pareja cambian

Las parejas cuando se unen presentan un conjunto de idealizaciones, expectativas, objetivos, creencias, en relación al otro miembro. Promesas que ambos se realizan, en la etapa de enamoramiento ambos muestran sus mejores galas, trajes y costumbres. Es el “enamorar al otro”.
Pasado el proceso de enamoramiento en diversas, no en todas, aquella primera  etapa de idealización, como la “enamorar” se va diluyendo, el objetivo se ha dado. De ahí la expresión cuanto cambio o dejo de prestar atenciones, ya no es como antes, etc.
Aquellos cambios van a ir socavando la relación misma y apuntando a la imagen idealizada de otro. En este ¿Qué hacer? Para iniciar, no idealizar, aquello se consolida como una trampa sin salida, la que va generar tristeza y desilusión cuando se observe que aquella persona con la que se armo una pareja no es aquella en la cotidianidad.


Los cambios que afectan una relación de pareja

La convivencia en la pareja va a permitir el conocerse y adaptarse mutuamente ante las diferencias, acordémonos que ambos se han sacado el vestido de gala y que son personas normales con muchas virtudes y muchos déficits además.  El aceptar al otro conociendo al otro con sus ausencias es un buen paso para una relación madura, áreas deficitarias que con la relación y avance de la misma pueden mejorarse.
De mal en peor en una relación de pareja es una real posibilidad. Sobre todo cuando la relación se va plagada de reclamos constantes, y sin el reconocimiento de los propios errores en la relación y menos aún sin el reconocimiento de los actos y elementos  positivos  del otro miembro.
La tolerancia se acaba, las relaciones de pareja con ella. Pareciera que algunas parejas optan por medir el nivel de tolerancia del otro miembro. La capacidad de soporte, el amor banegado hacia la relación, el poner prueba de fuego la relación misma. Bien las relaciones no deben de ponenerse a prueba, quien busca (o genera circunstancias) puede encontrar lo que no desea, de igual forma, muy indirectamente se está sembrando algo. En un primer momento se encontraba la ausencia de (pensamiento, acción), se puso en el tablero la presencia de. , Una expresión muy validad en las relaciones que muchas es un predictor de  la misma: Cada quien cosecha lo que siembra, y una segunda expresión: no pedir peras al manzano.
Ambas expresiones son una invitación a las parejas a reflexionar sobre su relación consigo mismas y  con el otro.

UBICACION EN LIMA: TERAPIA DE PAREJA